
Mascota , carne , mascota , carne …….A veces , resulta difícil diferenciar el fin que le damos a un animal y la distinción entre una y otra consideración responde en ocasiones más a cuestiones culturales.
Nos horrorizaría ver a nuestro más fiel compañero tostado a la barbacoa o a nuestro micifú estofado en cazuela , pero comemos sin pudor animales que en otros países son considerados mascotas o incluso sagrados.
En Perú , parece que tampoco lo tienen muy claro . El Cuy, Cobaya , o conejito de indias, animal de compañía en Europa , es en el país andino un animal de granja desde tiempos anteriores al incanato , en que se domesticó este pequeño animal para consumirlo por su alto contenido proteíco y baja grasa.
Desde hace 3 años se celebra el Festival del Cuy , en la región peruana de Huacho , en el que los cuyes empiezan la fiesta en calidad de mascotas divirtiendo al personal : carrera de cuyes, concurso del cuy de mayor tamaño, elección del mejor cuy de Perú e, incluso, hay un lugar para la moda, con la presentación del cuy “fashion“, espacio en el que, como si de una pasarela se tratara, se presentaron roedores vestidos con trajes tradicionales.
Pero después de la diversión llega el banquete y los que habían servido de entretenimiento , acaban en la cazuela , la barbacoa o el puchero. Platos como el cuy arrebosado, la pachamanca y el chicharrón fueron estrellas del encuentro que reunió a cocineros con productores . Sin embargo, y aunque este pequeño roedor es muy apreciado en muchas mesas peruanas, el cuy no ha conseguido traspasar las fronteras del país andino, incluso en la actualidad, cuando platos como el cebiche adquieren fama internacional.
¿Será que nos es duro ver a este simpático animalito abierto en canal y servido con uñas y dientes?