Hace unos días destacabamos el carácter ecológico de Japón , país que lleva décadas implantando prácticas sostenibles y una de las naciones comprometidas con el Protocolo de Kyoto , sin embargo, no es oro todo lo que reluce . Japón suspende en el capítulo de Pesca Sostenible , no sólo está llevando al borde de la extinción al Atún Rojo para ofrecer el fantástico “Toro” , sino que se ha empeñado en desafiar a la Comisión Ballenera Internacional ( IWC) y a la opinión mundial con su decisión de seguir cazando ballenas” para fines científicos “ (en las dos últimas décadas Japón ha matado más de 4.500 ballenas con estos supuestos fines científicos ).
Acaba de terminar la temporada de pesca del Atún Rojo , pero lamentablemente en Japón se abre la veda para la Caza de la Ballena. Este año Greenpeace anunció que no seguirá con sus barcos las operaciones de los balleneros japoneses sino que intensificará esfuerzos en intentar mediar con el gobierno japonés para que frene su matanza de ballenas. Dos activistas de Greenpeace cumplen condena en Japón por denunciar los escándalos de la Industria Ballenera , cuya “caza científica de Ballenas” acaba la mayor parte de las veces convertida en Sushi para Gourmets.
La Comisión Ballenera Internacional permite a Japón matar 1.000 ballenas cada temporada, según la moratoria establecida en 1986, para llevar a cabo “investigaciones letales“.
El gobierno de Tokio sostiene que la oposición occidental a la caza de ballenas, encabezada por Australia, no tiene en cuenta la cultura japonesa y tampoco oculta que la carne de esos mamíferos acaba en las cocinas de domicilios particulares y restaurantes. Sin embargo, las últimas encuestas señalan que cada vez son menos los japoneses que comen carne de ballena y que la caza de estos mamíferos cada vez es más cuestionada por los jóvenes nipones.
Greenpeace confirmó que el barco ballenero Nisshin Maru partió ayer de un puerto de la provincia de Hiroshima (oeste de Japón) hacia la Antártida . La Agencia de Pesca de Japón no publicará ninguna información relativa a la expedición por motivos de seguridad, tras los incidentes continuados provocados por la ONG estadounidense Sea Sheperd contra las actividades balleneras. Sea Sheperd es una organización ecologista radical que defiende la vida marina . La expedición ballenera de este año es además la más cara de la historia, ya que costará unos 10 millones de euros.
Vía AFP

¿Caza Cientifica ? vaya caraduras , cuando vas a japon estan promocionando por muchos restaurante la carne de ballena , científica claro.
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