
Lancia y el budista Richard Gere se atrevieron con el desafío a China y en plena Inauguración de los Juegos Olímpicos, nos recordaron que el Tibet sigue existiendo. Desde Hollywood a Asia Central , Richard Gere llega a su amado Tíbet al volante de un Delta Lancia y hunde sus manos en la nieve tibetana simbolizando la unión con el paseo de la fama hollywoodense. Y es que el Tibet al igual que el Lancia Delta tiene el Poder de la Diferencia.
Pocos dignatarios oficiales , sin embargo , osaron condenar con su ausencia estos Juegos de la Vergüenza y mediante su asistencia , acabaron legitimando la Soberanía Absoluta del Gobierno chino no sólo sobre China sino sobre territorios como el Tibet , o Turquistán Oriental.
El arrojo de Fiat y su anuncio para el Delta Lancia , uno de los mejores de la compañía, causó el malestar de las autoridades chinas y Fiat tuvo que presentar sus disculpas a China y desligarse de las ideas protibetanas de Richard Gere.

Add A Comment